Portugal ya permite la Gestación subrogada

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A partir de este mes, las parejas portuguesas ya podrán tener bebés por gestación subrogada o subrogación. Y es que el gobierno portugués ha aprobado este mismo mes que parejas con problemas para concebir, puedan ser padres a través de los conocidos como vientres de alquiler.

Según la Asociación Portuguesa de Fertilidad, con esta medida, se intentará evitar que miles de parejas viajen a Brasil, la India o Estados Unidos a encontrar una mujer que se quede embarazada y entregue, posteriormente, al bebé en un acuerdo de maternidad subrogada. En dichos países, es una práctica legal y común.

La medida tiene reglas estrictas en Portugal y sólo las mujeres sin útero o con alguna lesión o enfermedad que las impida de soportar un embarazo y llevar hasta el término van a poder gozar de la ley de la gestación de sustitución.

Además de la autorización del Consejo Nacional de Procreación Médicamente Asistida, que se encuentra disponible en Internet, las parejas que recurran a esta solución van a necesitar una audición de la Orden de los Médicos y una declaración de un psicólogo o de un psiquiatra.

Contrato entre ambas partes

También se debe hacer un contrato entre la pareja beneficiaria y la gestante de sustitución, en la que deben constar las obligaciones de ambas partes. La gestante de sustitución, por ejemplo, tiene que cumplir las directrices médicas del obstetra que sigue el embarazo y efectuar los exámenes y actos terapéuticos considerados indispensables, pero puede rechazarse realizar determinados exámenes de diagnóstico, como la amniocentesis.

En caso de malformaciones del feto se aplica la ley de la interrupción voluntaria del embarazo, es decir, la decisión corresponde a la embarazada. El bebé que nazca será siempre de la pareja de beneficiarios – esta es una decisión sin retorno para la gestante.

Los padres tendrán derecho a disfrutar de un permiso parental normal, ya que el parto de la gestante de sustitución se considera como suyo a efectos de permiso parental. La embarazada tendrá derecho a un período entre 14 y 30 días -de acuerdo con la indicación médica-, como si hubiera tenido una interrupción del embarazo.

La nueva ley define además que la gestación por sustitución tiene que ser totalmente gratuita, con la excepción del pago de gastos de salud comprobados con facturas – de ahí que no sea correcto hablar en Portugal en “vientres de alquiler”. Se recuerda que en los Estados Unidos de América, por ejemplo, un vientre de alquiler puede costar entre 100 mil y 200 mil euros.

Por otra parte, su relación con el niño debe circunscribirse “al mínimo indispensable, por los potenciales riesgos psicológicos y afectivos que esa relación comporta”, refiere el decreto-ley, que garantiza el acompañamiento psicológico antes y después del parto.